La Carretera

El debate sobre las balanzas fiscales

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Como todo el mundo sabe, el Gobierno ha hecho públicas las balanzas fiscales. 

¿Qué son las balanzas fiscales? Según el propio documento facilitado por el propio Gobierno, se trata de “un instrumento de información económica que imputa territorialmente los ingresos y gastos del sector público en un período de tiempo y calcula el saldo fiscal resultante en cada territorio”

Según EL PAÍS, una balanza fiscal es “la diferencia entre los ingresos tributarios que percibe el Estado de los ciudadanos de un territorio y el gasto y la inversión que realiza en ese territorio.”

Debe quedar claro que las balanzas fiscales no coinciden con las comerciales, y que las C.C.A.A. son meras recaudadoras, no sujetos pasivos de los impuestos (lo son las personas, físicas y jurídicas). Además, una parte de esos impuestos son indirectos, lo que significa que quienes los pagan no tienen por qué ser residentes del territorio que los recauda (un ejemplo de IVA: un murciano compra un producto en Cataluña, por lo que Cataluña recauda el impuesto. Quien paga el impuesto es un murciano, pero la balanza se lo atribuye, como aportación, a Cataluña).

¿Tenemos ya claro lo que son las balanzas fiscales? Pues bien, estas son las del último ejercicio:

Como se puede apreciar, Baleares, Cataluña, Valencia, Madrid, Navarra, Murcia y País Vasco salen perdiendo porque reciben del Estado menos de lo que aportan (con todas las salvedades hechas en el párrafo anterior, sobre todo en lo concerniente al término “aportan”).

Según el Gobierno, el resultado de ese gráfico demuestra que nuestro sistema garantiza la solidaridad interterritorial. Pero a Josep Huguet, Consejero de Innovación de la Generalitat, le parece injusto. Por eso ha propuesto una alianza con Baleares, Valencia, Murcia y Madrid “si hace falta” (y es que tratándose de dinero se puede hacer una excepción e ir de la mano de Madrid) para cambiar este sistema.

Por su parte, Francisco Camps (cada día más demagogo, qué diferencia con Valcárcel) no ha perdido la oportunidad de rasgarse nuevamente las vestiduras y ha acusado al Ejecutivo de infrafinanciar a Valencia.

Mientras tanto, el Gobierno sigue llegando a acuerdos concretos con cada una de las C.C.A.A. (el PP ha reunido a su barones para fijar una postura común)

En fin, como sucede con el tema del agua, el de los criterios para la distribución del gasto público (población, PIB…) es un debate territorial, no partidista. Por eso es de esperar que el Gobierno y la oposición lleguen a un acuerdo y zanjen de una vez por todas el triste espectáculo de chantaje y victimismo al que llevamos ya demasiado tiempo asistiendo.

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Written by Angel Guirao

julio 16, 2008 a 8:46 am

Publicado en General

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18 comentarios

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  1. Dos conclusiones:

    Dicen lo que ya sabemos, aunque muchos se empeñan en negarlo, los favorecidos por este sistema no son precisamente los países catalanes

    La solidaridad después de todos los años que lleva esta sistema sigue siendo necesaria, por tanto, o falla el sistema, o “la españa no plural” debería ponerse las pilas de una vez. O avanzamos hacia el equilibrio y la armonización económica de todo el territorio o la situación se hará insostenible.

    Salut i Solidaritat, (hermanos pero no primos)

    julio navarro

    julio 16, 2008 at 10:39 am

  2. Según el Gobierno, lo que hace este sistema es avanzar hacia ese equilibrio territorial que apuntas al final de tu comentario, Julio.

    En cualquier caso, lo que está claro es que los mismos argumentos que esgrime Cataluña los pueden esgrimir Madrid, Murcia o Navarra. Y no he oído a ninguno de sus presidentes autonómicos quejarse por ello.

    Lo que hay que hacer es llegar a un acuerdo justo y no utilizar estas cuestiones para enfrentar a la gente. Muchas veces, por no decir siempre, son los políticos los que provocan estos enfrentamientos en la sociedad.

    Saludos

    Angel Guirao

    julio 16, 2008 at 12:20 pm

  3. Creo que es saludable que aparezca publicado, ya que las quejas las he oido por parte de presidentes de Extremadura, o de Castilla, más bien en sentido contrario.

    Respecto a Navarra y el País Vasco, tienen la solidaridad que pactan, porque como bien sabes hay concierto económico. Y me parece bien que su saldo sea negativo, como me parece bien que el de Catalunya, Valencia, Baleares y Madrid lo sean.

    En cuanto a Murcia, reconozco que el comportamiento de sus instituciones en este aspecto es correcto.

    Por poner un ejemplo, no es de recibo que Baleares, con todo lo que esté aportando no tenga una consideración especial para su insularidad. Posiblemente debería disminuir su aportación, o el estado aportar más y conseguir de Europa un estatus especial como el de Canarias.

    Un abrazo.

    julio navarro

    julio 16, 2008 at 1:00 pm

  4. […] no, Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura, dice que rechaza y no da ningún valor al estudio publicado. El caso es que, como decía hoy la diputada socialista Carme Figueras, aportar más no […]

  5. Curioso: las comunidades de cultura catalana no son sólo las más calumniadas demagógicamente por el resto de España, sino las más mal tratadas económicamente por el Estado. Eso da que pensar, y mucho.

    No se puede mantener esta situación (mediante conclusiones hechas a medida) sin esperar consecuencias a medio plazo.

    Valenciano

    julio 21, 2008 at 3:31 pm

  6. Valenciano, ¿Podrías aclarar a qué tipo de consecuencias te refieres? Por otra parte, la única comunidad de cultuira catalana que creía que existía era la de Cataluña, ¿Hay más? Un saludo.

    MAIKEL

    julio 21, 2008 at 6:35 pm

  7. Supongo que valenciano se refiere a las comunidades cuyo idioma nativo es el catalán en cualquiera de sus modalidades o dialectos. O lo que es lo mismo, Valencia, Catalunya y Baleares.

    julio navarro

    julio 21, 2008 at 9:31 pm

  8. Yo creía que las Comunidades autónomas se habían constituido en función de sus peculiaridades “culturales” y que en cada una se sometió a votación el respectivo estatuto de autonomía, que fueron aprobados mayoritariamente (Excepto alguna modificación reciente). Si el criterio es el idioma nativo nos podemos remontar al latín, por ejemplo. Es curioso el imperialismo catalán que no deja de proclamar la singularidad de su cultura al mismo tiempo que se la niega a valencianos y baleares.
    Podríamos utilizar el criterio socio-político histórico, por ejemplo. ¿Qué fue del Reino de Aragón? Según creo integrado por lo que hoy sería Aragón, Cataluña, Valencia y Balerares, a la vez que fueron aragoneses y catalanes los que repoblaron el Reino de Murcia. Aunque claro, si hablamos de Cultura y de historia en común no queda otra que la española.
    Por cierto, que si en Murcia compro un paquete de pan Bimbo, el IVA va a parar a Cataluña, donde tiene su domicilio Bimbo, y estos señores incluyen ese dinero en las cuentas de la Generalidad y luego aparece como que ellos regalan ese dinero. Igual que Mercadona: todo lo que compramos en Mercadona lleva su Iva que se ingresa en Valencia y luego aparece que Valencia nos entrega dinero. Las balanzas fiscales son un cuento y las CCAA una vuelta al caciquismo más recalcitratante del siglo XIX. Un saludo.

    Maikel

    julio 22, 2008 at 5:46 am

  9. Por favor, Maikel, no te confundas. Y, menos, no me taches de “imperialista catalán” a las primeras de cambio. Me refiero, obviamente, a las comunidades o territorios que tienen como lengua nativa el mismo idioma (llámalo catalán, valenciano, jarrón o zapato). Pero da igual, lo que está claro es que son estas 3 las más mal tratadas en varios sentidos. Si quieres me refiero a las comunidades de “levante”, o las comunidades con topónimos catalanes, o las comunidades con “Generalitats”, o las comunidades que se saludan por la mañana con un “Bon dia”, por la noche “Bona nit” y te dicen “Adéu”, etc. Lo que tú quieras. El nombre no hace la cosa, al menos en este caso; es la realidad más inmediata lo que salta a la vista de quien tiene ojos, orejas y cerebro.

    Por otro lado, las Comunidades autónomas no sólo están constituidas en función de sus peculiaridades culturales. La C.A. de Madrid no tiene otra peculiaridad que sus hermanas de Castilla-León, Castilla-La Mancha, La Rioja o Cantabria, por ejemplo. Del mismo modo que el idioma murciano es el mismo que el idioma castellano-manchego, riojano o madrileño, el catalán es el mismo que en Baleares o en la Comunidad Valenciana. Y siendo yo valenciano, todavía tengo que ver a los pérfidos catalanes negando la “cultura” a valencianos y baleares [sic.]; sí que veo, en cambio, manifiestos políticos en contra de toda lengua española que no sea el castellano y mucho boicot idiota.

    Por cierto, ya que lo mencionas hablando del criterio socio-político, confundes el Reino de Aragón con la Corona de Aragón (la confederación con capital en Barcelona y reyes catalanes –algunos de ellos con importantes obras literarias en catalán, como Jaime I– formada por Catalunya y Aragón). Baleares fue repoblada por catalanes (como Ramon Llull, de familia barcelonesa) y Valencia por catalanes en su parte costera y por aragoneses en su parte más interior (allí donde ahora sólo se habla castellano). El poeta Ausiàs March, por ejemplo, era tratado por los castellanos como ese “caballero valenciano de nación catalana”… Murcia también fue conquistada por Jaime I, pero cedida a Castilla (y sólo se habla catalán en una pequeña zona llamada El Carxe). También se repobló de catalanes la ciudad sarda de Alghero (L’Alguer), donde todavía se habla catalán. Las cosas son así y las divisiones políticas no marcan la cultura. Es más: el Estado político tendría que estar al servicio de todas las lenguas y culturas que incluye, y no sólo al servicio de una para hegemonizar todo “su” territorio.

    Te pongo otro ejemplo de la relación entre C.A. y lengua. En Perú (En Argentina, En Panamá…), por ejemplo, se habla castellano pero no forman parte de ninguna Comunidad Autónoma española, creo. Así, en la Catalogne francesa todavía hablan catalán (y ellos mismos se declaran catalanes), y en Andorra (un estado independiente) la única lengua oficial es el catalán (y aunque llamaran “andorrano” a lo que hablan seguiría siendo la misma lengua que hablan en Valencia, Barcelona, Perpiñán o Palma), y que yo sepa no forman un conjunto político o una sola C.A. con Catalunya, Valencia y Baleares.

    Bien, también dices que si hablamos de Cultura y de historia “común” no queda otra que la española. Supongo que te refieres a esa historia que considera el Estado español (que no España) una unidad de destino en lo universal, unido por la lengua castellana desde los tiempos de Jesucristo.

    Bueno, es igual. Si te sirve, yo me considero español, pero quiero tener los mismos derechos que los otros españoles que se creen garantes de las esencias “españolas” (o sea, castellanas), tanto culturalmente, como económicamente. Sino, ¿de qué me sirve España? ¿Me tengo que sentir mal por no ser un español “normal” de Valladolid, Burgos, Madrid o Badajoz? Para ser un buen español, ¿tengo que dar caña a los catalanes por ser los culpables de todo? ¿Tengo que hablar siempre en español, o sea en castellano, como el anuncio de Franco: “¡Español, habla español!”? Además de increpado, ¿me tengo que dejar robar la cartera? Oye, no me convence.

    El verdadero cuento y caciquismo es pretender que si no somos como tú, somos malos, y eso sí es propio del pasado. El ejemplo que das sobre Murcia y Catalunya lo podrías aplicar al revés, y tu argumento se va al garete. Pero si deseas boicotear las cosas “catalanas” y “valencianas”, pues adelante. A mi me da igual y a los independentistas catalanes les darás una gran alegría. La actitud antisemítica (perdón, quería decir anticatalana) no hace sino acrecentar la desafección al Estado español. Si es lo que se pretende enhorabuena. Yo creía que también era español… y esas son las consecuencias a que me refería.

    Un saludo.

    Valenciano

    julio 22, 2008 at 4:13 pm

  10. Valenciano, te agradezco que te hayas molestado en contestarme lo que considero muestra de respeto por tu parte, y como muestra de respeto espero que tomases mi interpelación.
    Perdona que abuse, pero me interesaría mucho y creo que al resto del blog, que especificaras los sentidos en que Cataluña, Valencia y Baleares son las más maltratadas ???
    No te acuso a tí de ser un imperialista catalán, pero lo cierto es que el nacionalismo catalán no respeta las peculiaridades de Valencia ni de Baleares, que para ellos vendrían a ser las hermanas tontas de Cataluña, y el valenciano y el Mallorquín meros dialectos del Catalán. Y según afirmas tampoco tienen cultura propia el resto de comunidades autónomas, claro, las demás son inventos. ¿Ves como negáis a los demás lo que no cesáis de pedir para vosotros? Las comunidades catalanas son las únicas singulares de España ¿verdad? Si tú crees que la cultura de Valencia y de Baleares es la cultura catalana pues allá tú, yo creo que es la cultura española, al igual que la catalana, por supuesto con sus singularidades.
    Lo que no es de recibo es que en apoyo de tus argumentos digas que quien no coinicide contigo es que no tiene ojos, ni orejas ni cerebro; por cietro, otro de los argumentos típicos de cualquier nacionalismo: negar la humanidad del discrepante, el que no traga es un descerebrado.
    Que yo sepa, y perdona mi perplejidad, ni las comunidades autónomas ni la naciones saludan, ni dan los buenos días ni nunca ninguna me ha dicho adeu, ni good bye ni nada parecido. Son las personas las que hablan, y en esos que tu llamas comunidades catalanas hay mucha gente, pero mucha, cuya lengua nativa es el español y, muchos de ellos tan catalanes o valencianos o baleares como tú. A ver si ahora hay que estar otra vez como en la edad media con los “cristianos viejos”, los conversos, etc, … ¿Vamos a empezar otra vez a hacer listas de apellidos? ¿A ver quién es más catalán o más alicantino?
    Dices: “el Estado político tendría que estar al servicio de todas las lenguas y culturas que incluye, y no sólo al servicio de una para hegemonizar todo “su” territorio” ¿De verdad consideras que en España no se respeta ni la lengua ni la cultura de las “comunidades catalanas”?
    Ya que precisamos, en la época de Jesucristo no éxistía ni el castellano ni el catalán, ni Cataluña ni Castilla. El estado es un concepto político, no cultural por lo que la nación es España, no el eufemismo cursi del estado español.
    Con el debido respeto, sólo tienes que leer tus palabras para darte cuenta de que eres tú el que considera más españoles a los de Valladolid que a los de Valencia. A mí jamás se me habría ocurrido pensar que soy más español que un vasco o que un catalán.
    Eres tú el que ha dicho por dos veces que España maltrata a las comunidades catalanas. ¿Tienes que echar la culpa de todo a España para sentirte más valenciano o más catalán? Parece que ahora os empeñáis en que sean otros los que se sientan menos catalanes, ahora son Pujol, Montilla y compañía los del ¡Catalán, habla catalán! Incluso ¡Vive en Catalá! ¿eso te parece bien? Preguntas si además de ser increpado te tienes que dejar robar la cartera Vaya hombre, además de no saber catalán, los de Valladolid te roban ¡Venga hombre!
    Me parece que estás lleno de prejuicios, por favor, ¿me puedes explicar de dónde te sacas que yo he hablado de buenos y malos o de cualquier tipo de boicot? ¿Llevas ya la película en la cabeza y lo sueltas automáticamente, venga o no a cuento?
    Tiene poca gracia la broma con los judíos, que han sido perseguidos de verdad, no como los catalanes que hacen bastante victimismo. ¿Has leído la catedral del mar? Lo digo por como trataban los de la cultura catalana a los judíos, ni mejor ni peror que el resto de España ¿cultura común?
    Llamar ladrones a los demás tampoco fomenta mucho el cariño hacia Cataluña. Por cierto, que hablando de boicots me encantó el de altos cargos políticos de la Generalidad de Cataluña a la candidatura de Madrid a los JJOO, igualito que los increpadores de Valladolid con los de Barcelona 92.
    Si en Cataluña se paga más es porque hay más ricos. Yo pago más impuestos que el 70% de los catalanes. Son las personas las que pagan impuestos, por eso las balanzas fiscales son una mierda, con perdón.
    Por favor, reitero, ¿podrías exponer la lista de agravios contra las comunidades catalanas?. Un saludo.

    Maikel

    julio 22, 2008 at 8:26 pm

    • Hola.
      Es muy curioso lo que cuentas, “el nacionalismo catalán no respeta las peculiaridades de Valencia ni de Baleares, que para ellos vendrían a ser las hermanas tontas de Cataluña”.
      Yo me pregunto, ¿te lo vas inventando todo esto que escribes o alguien te engaña?
      Dices, “el valenciano y el Mallorquín meros dialectos del Catalán”. Bueno, si, son maneras de hablar en Catalán igual que el Andaluz o el Mejicano son maneras de hablar en Castellano.
      De historia estas flojo ya que si, muchas autonomías son un invento y se estubo decidiendo que provincias formarían que autonomías, como por ejemplo Madrid y como nadie la quiso quedó sola.
      Añades, “los argumentos típicos de cualquier nacionalismo: negar la humanidad del discrepante, el que no traga es un descerebrado”. Si, ejemplo típico del nacionalismo español y añadiría mucha demagogia en algunos comentarios.
      Te preguntas, “¿De verdad consideras que en España no se respeta ni la lengua ni la cultura de las “comunidades catalanas”?” Bien, si miramos la historia esta claro que si y en el presente solo hay que ver las causas abiertas en los tribunales.
      Amigo, Cataluña era una nación mucho antes de que existiese el “Estado Español” y aquí seguimos.
      ¿Buenos y malos? A nadie se pegaba en Cataluña, Galicia o Pais Vasco por hablar en castellano pero si por hablar en su idioma y no hace tantos años, aún ahora ese mismo tipo de gente es la me mira mal si me oyen hablando por teléfono en mi lengua.
      ¡Ah! Y la solidaridad es algo que se ejerce por voluntad propia y limitada en el tiempo. Si es obligada e injusta, no es solidaridad es un robo.
      Siempre he pensado que para entender a los demás hay que ponerse en sus zapatos. Imagínate que fuese al revés después de casi 300 años (desde 1714) o de los 30 años de las autonomías ¿que me contarias?

      José

      José

      diciembre 14, 2011 at 3:45 pm

      • historia?. 1714?, comol?.

        Por estas fechas, el trono de España lo ocupa Carlos II de Habsburgo (Austria para los amigos), al que médicos y curanderos torturan con toda clase de mejunjes espantosos para lograr la imposible tarea de que esta pobre piltrafa humana, producto final de siglos de endogamia, sea capaz de concebir un hijo. Como viene siendo habitual, el dejar el destino de naciones enteras al capricho de los avatares familiares tiene sus riesgos cuando no se dispone de un heredero claro; aún en vida de Carlos II, era tan evidente su incapacidad para preñar a nadie que las cancillerías europeas hervían de actividad. Las mayores potencias europeas (Francia, Inglaterra y Austria) pactaban en público secreto el reparto de los territorios españoles, o lo que viene siendo lo mismo, perfilaban el nuevo equilibrio geopolítico a la espera de ubicar sus candidatos al trono. Por otra parte, el gobierno español trataba de asegurar un nuevo monarca que mantuviera todo el Imperio unido, viéndose venir lo peor. Se barruntan algunas disputas en el horizonte…son los prolegómenos de la Guerra de Sucesión española. No crean que se trata de un caso aislado, porque la seguirán otras como la polaca o la austríaca, pero en esta ocasión el revuelo mundial está más que justificado. España es ya una potencia de segunda fila, en crisis económica, incapaz de hacer frente a sus exigencias políticas y poseedora de algunos territorios en Europa (en Italia y los Países Bajos) modelo “cuñado gorrón”, que cuestan mucho de mantener, no aportan nada, pero que se conservan por cuestiones de prestigio familiar. Sin embargo, defiende con uñas y dientes algo que es el cuerno de la abundancia mundial, la joyita de la Corona y el motivo principal y casi único por el que todos pelearán ardorosamente; el monopolio sobre el inmenso e inabarcable comercio americano.

        El mejor colocado para echarle el guante y conseguir que España abriera la mano es Luis XIV, rey de Francia, sobre todo desde que lograra la aceptación de su nieto, Felipe V el Retarded como sucesor. El caso es que contra lo que la mayoría cree, Felipe fue proclamado rey sin violencia, se plantó en su nuevo reino con su corte de ministros y espías franceses y procedió a hacer lo que hicieron previamente los Austrias; jurar los fueros y constituciones de los reinos orientales.

        Esta coronación no le hizo demasiada gracia a la coalición anglo-holandesa, puesto que sus flotas ya comerciaban de contrabando con las colonias españolas, jugándose el tipo, y aspiraban desde su dominio marítimo a abrir la lata monopolística de Sevilla. Por eso se aliaron con Austria, enemiga tradicional de Francia y ocupante no menos tradicional del trono español, para comenzar las hostilidades contra el rey Sol y su nieto el solecito. Esta fase de la guerra fue naval principalmente; el territorio peninsular estaba en paz…hasta la entrada en la coalición de Portugal en 1705. Aquí ya empieza a ponerse la cosa un poco fea para los Borbones, porque desde el otro lado, los anglo-holandeses, cuya flota controlaba el Mediterráneo, trataron de poner el pie en el Oriente peninsular y captar adeptos para su causa, pillando al títere francés entre dos fuegos.

        Y aquí empezamos con los mitos y leyendas y las confusiones interesadas. Es un hecho conocido que los reinos orientales (Valencia, Aragón y Cataluña) se inclinaron por el candidato austriaco, el Archiduque Carlos, mientras que Castilla optó por el Borbón; este reparto territorial de lealtades tan conveniente ha sido manipulado para presentarlo como un conflicto separatista, simplificándolo groseramente en última instancia como una guerra España (Castilla) vs Cataluña (o eso llamado Països Catalans), un inexistente conflicto de “nacionalidades”. Pero, si no es eso, ¿a qué se debe realmente esta distribución de los apoyos, presuntamente coincidente? Pues muy sencillo, tiene que ver con la política imperial de los Austrias. Mientras que para los reinos de la antigua Corona de Aragón, este periodo fue bastante boyante, escudados en sus fueros medievales para mantener al rey a raya, evitando reclutamientos y contribuciones monetarias al tiempo que se protegían sus intereses, para Castilla fue el timo de la estampita. El hecho de soportar en solitario todo el carísimo peso de la política familiar Habsburgo por Europa había hundido este reino en la miseria, a pesar de contar con los ingresos americanos. Arruinada y en galopante crisis, optó por el cambio de dinastía. Otra razón de peso fue el origen del nuevo monarca: los reinos orientales eran muy antifranceses (su enemigo secular), en especial Cataluña, que había probado las delicias de la ocupación gabacha tras la guerra dels Segadors.

        Pero esto sólo es una visión bastante aproximada y chapucerilla, porque si nos acercamos con las gafas de ver a cada territorio, vemos que como buena guerra civil, dentro de cada casa había división de opiniones. Por ejemplo, el apoyo castellano era el de las bases populares; la nobleza de Castilla había ocupado tradicionalmente el gobierno con los Austrias, por lo que acogió al Borbón y sus ministros franceses de clase media con indiferencia y frialdad, cuando no hostilidad. En Valencia, un auténtico paraíso de opresión señorial, bastó con que los nobles se adhirieran al partido borbónico para que las masas, a las que los fueros se les daba una higa, se hicieran austracistas y desataran una serie de revueltas antiseñoriales que los ingleses utilizaron para, añadiendo su poder militar a la algarada, tener una base sólida en la Península. Mientras tanto, en Cataluña…

        Casi todo el mundo cree que los catalanes entraron en las filas anglo-austríacas para defender los fueros contra el Borbón centralista, pero eso es una mentira como una casa de pagès. Las clases pudientes catalanas, que eran las que decidían, se metieron en harina por lo mismo que todos los demás; para meter el cazo en la rica sopa americana. Sí, queridos, desde más o menos 1680 las elites urbanas locales acariciaban la idea de abandonar el comercio mediterráneo y hacerse un huequito en el comercio de Indias. La guerra les dio una baza que jugar, pudiendo vender su alianza al mejor postor. Felipe había jurado ya las constituciones autóctonas, y además había llegado a España aleccionado por su abuelo en el cuidado especial de las relaciones con los catalanes, así que en 1701 les ofreció nada menos que un puerto libre con América, una compañía marítima y dos barcos anuales (les parecerá poca cosa, pero tengan en cuenta que el comercio Filipinas-México dejaba unos dividendos astronómicos y era un solo barco anual). Tan generosa oferta hizo dudar a éstos, que no veían claro que Felipe se saltara el monopolio sin problemas, además no dejaba de ser un francés, oiga. Por el otro bando, la voluntad anglo-holandesa de romperlo por la fuerza, el ofrecimiento de comercio libre con América y la protección del ejército austríaco y la flota inglesa, acabaron por convencer a las elites catalanas, que se pasaron a los Habsburgo supongo que asumiendo el hecho de que se jugaban su fuero por un puñado de dólares. Eso sí, un puñado muy grande; de nuevo el ánimo de lucro se alza triunfante, pero recuerden que hablamos de elites urbanas y comerciantes y artesanos enriquecidos.

        En otras palabras, cada cual eligió para España el rey que mejor pensaba que le convenía. Típico de estas tierras, dirán ustedes. Pues sí, para qué negarlo. Les ahorraré los detalles de la primera parte de la guerra, que se desarrolló a la vez en España y en el continente, y pasaremos directamente a 1709. En este año, Luis XIV, al borde de la derrota total después de ser apalizado varias veces por los aliados, se planteó pedir la paz y dejar tirado a su nieto. Felipe optó entonces desmarcarse del abuelo (en apariencia, porque el ejército, las armas, los consejeros, ministros y todo lo demás que empleaba seguía siendo francés) y lanzar una lacrimógena proclama a sus súbditos, que poco acostumbrados a que un rey se pusiera de su parte, se le sumaron alegremente con los curas a la cabeza (y no es un recurso literario, el obispo de Murcia proclamó una guerra santa y reunió a 4.000 voluntarios para la toma de Orihuela). En 1710 una ofensiva austracista llevó al Archiduque a ocupar Madrid, que era patrullada por escuadrones de Miquelets catalanes. Pero la resistencia popular les obligó a recular y retirarse a Cataluña (Valencia y Aragón se habían perdido en 1707), sufriendo varias derrotas por el camino.

        En esta fase del conflicto, Felipe ya había dejado claro que como ganase había alguien que se iba a quedar sin fueros, porque la elección de los catalanes le había dejado el camino libre para hacer lo que se suponía que un monarca absolutista tenía que hacer; abolir privilegios y constituciones feudales para sustituirlas por la maquinaria del Estado. Así que éstos estaban irremediablemente fiados a la suerte de su facción. Lo malo es que desde que saliera de Madrid por patas en septiembre de 1710, el aspirante don Carlos, tan absolutista como Felipe, empezaba a estar también bastante hartito de los fueros catalanes; necesitado de hombres y dinero, volvió a encontrarse lo que todos los anteriores monarcas habsburgo, el no por respuesta. Los catalanes se resistían a que el candidato gestionara directamente sus recursos. Viendo el panorama y tal como iban las cosas de bien en Europa, Carlos se largó de la Península; por su parte los ingleses se retiraron para firmar la paz en condiciones favorables. Por supuesto, en las negociaciones de Utrecht los aliados pasaron de los derechos tradicionales de Cataluña, y aceptaron tranquilamente el reinado de Felipe V y la constitución de Castilla para todo el reino.

        Y es aquí en 1714, una vez firmados los acuerdos de Utrecht, donde las autoridades catalanas, encarnadas en la Junta de Braços (por cada uno de los tres brazos o estamentos de toda la vida, clerical, nobiliario-militar y civil) tomó la absurda y suicida decisión de continuar la guerra hasta el final, declarándola formalmente, a pesar del aislamiento internacional y la derrota casi totalmente consumada. Esto condujo al famosísimo asedio, al mando del duque de Berwick, por el cual se tomó al asalto la ciudad, defendida por Antonio de Villarroel, militar que empezó la guerra en el bando borbónico, y el conseller Rafael Casanova, que se plantó en las murallas enarbolando la bandera de Santa Eulàlia, patrona de la ciudad (y no la senyera como se suele creer). Pero no había nada que hacer ante la superioridad militar borbónica, a pesar de la feroz resistencia; 40.000 soldados frente a una milicia de unos 3.600 hombres más los vecinos voluntarios. Villarroel juzgó más sensato capitular, pero el Consell dijo que nones, por lo que se resignó a resistir el último asalto. El texto del bando del 11 de Septiembre es muy curioso, aunque no tanto teniendo en cuenta lo que ya hemos explicado:

        “Se hace saber a todos generalmente, de parte de los tres Excelentísimos Comunes, considerando el parecer de los Señores de la Junta de Gobierno, personas asociadas, nobles, ciudadanos y oficiales de guerra, que separadamente están impidiendo que los enemigos se internen en la ciudad; atendiendo que la deplorable infelicidad de esta ciudad, en la que hoy reside la libertad de todo el Principado y de toda España, está expuesta al último extremo de someterse a una entera esclavitud. Notifican, amonestan y exhortan, representando así a los padres de la Patria que se afligen de la desgracia irreparable que amenaza el favor e injusto encono de las armas franco-españolas, haciendo seria reflexión del estado en que los enemigos del Rey N.S., de nuestra libertad y Patria, están apostados ocupando todas las brechas, cortaduras, baluartes del Portal Nou, Sta. Clara, Llevant y Sta. Eulalia. Se hace saber, que si luego, inmediatamente de oído el presente pregón, todos los naturales, habitantes y demás gentes hábiles para el ejercicio de las armas no se presentan en las plazas de Junqueras, Born y Plaza de Palacio, a fin de que unidos con todos los Señores que representan los Comunes, se pueda rechazar los enemigos, haciendo el último esfuerzo, esperando que Dios misericordioso, mejorará la suerte. Se hace también saber, que siendo la esclavitud cierta y forzosa, en obligación de sus cargos, explican, declaran y protestan los presentes, y dan testimonio a las generaciones venideras, de que han ejecutado las últimas exhortaciones y esfuerzos, quejándose de todos los males, ruinas y desolaciones que sobrevengan a nuestra común y afligida Patria, y extermine todos los honores y privilegios, quedando esclavos con los demás españoles engañados y todos en esclavitud del dominio francés; pero así y todo se confía, que todos como verdaderos hijos de la Patria, amantes de la libertad, acudirán a los lugares señalados, a fin de derramar gloriosamente su sangre y su vida por su Rey, por su honor, por la Patria y por la libertad de toda España Y finalmente dicen y hacen saber, que si después de una hora de publicado el pregón, no comparezca gente suficiente para ejecutar la ideada empresa, es forzoso, preciso y necesario llamar y pedir capitulación a los enemigos, antes de llegar la noche, para no exponer a la más lamentable ruina de la Ciudad, para no exponerla a un saqueo general que profane los Santos Templos, y al sacrificio de niños, mujeres y a los religiosos. Y para que a todos sea generalmente notorio, que con voz alta, clara e inteligible sea publicado por todas las calles de la presente ciudad. Dado en la casa de la Excelentísima Ciudad, residiendo en el Portal de S. Antonio, presentes los mencionados Excelentísimos Señores y personas asociadas, a 11 de Septiembre, a las 3 de la tarde, de 1714»

        Como ven, una proclama muy antifrancesa y bastante patriotera…española. He llegado a leer a algún simpatizante nacionalista afirmar que seguramente lo redactaron “obligados”, y para “evitar males mayores”, pero teniendo en cuenta que eran la máxima autoridad austracista y que realmente ahí se está llamando a las armas, es un argumento bastante ridículo, que remite a conspiranoias, manos negras y cosas turbias, con la conocida ventaja de su indeterminación, pudiendo ser el responsable tanto Mister X como Aznar o Darth Vader.

        Ahí terminó el epílogo de la dichosa guerra europea (y civil para España), donde Inglaterra salió ganando bastante, arrancando un espacio comercial en América, España menos malparada de lo que se podría prever, ya que la pérdida de Italia y los Países Bajos era casi un favor, y los demás pincharon en hueso. Así que vamos con la posguerra en Cataluña que es el otro debate candente local.

        El manual del buen nacionalista dice que se desató una represión tremenda, Felipe se cargó las “democráticas” instituciones de toda la vida de Dios, fusiló a mucho patriota y construyó una opresora fortaleza militar en la Barceloneta. Y por supuesto, que se impuso un modelo centralista borbónico con el castellano como azote de lugareños, tratando de borrar la cultura catalana a golpe de Decreto de Nueva Planta, y así se quedaron los locales de tristes y oprimidos hasta esta misma tarde en que escribo estas líneas. Como esto es un cuento chino, vayamos a desmentirlo por partes.

        ¿Qué supuso realmente la derrota para los catalanes? Una mirada al dichoso Decreto (venga, va, que son sólo 17 páginas y la mayoría es paja, hombre…) nos da unas cuantas pistas. Es evidente que la supresión de algunas de las instituciones tradicionales (Generalitat, Cortes, Consell de Cent y el sistema fiscal, las menores sobrevivieron) y su sustitución por Audiencias y otras organizaciones de un Estado más centralizado lo que hizo fue quitarle el poder político a la elite local, que seguramente rabió, claro. Sin embargo, esto se compensó a medio plazo con una manga ancha en el tema económico; para mediados de siglo, los catalanes ya comerciaban con América más o menos directamente, exportando productos agrícolas, textiles y sobre todo aguardiente.

        En cuanto a la imposición del castellano y el opresivo gobierno, si se leen el Decreto, verán que la única prohibición lingüística consiste en la obligatoriedad de presentar las causas penales en castellano. Las clases populares (es decir la mayoría de la población) siguieron usando el catalán, al margen de los poderes públicos, que por aquel entonces, sobre todo la alta nobleza, se habían castellanizado bastante. Ya saben que en el Antguo Régimen los pobres en un lado y los ricos en otro…no, como ahora no, peor.

        Por lo que respecta al tiránico gobierno borbónico, pues no debió serlo tanto, porque no se registra ninguna insurgencia ni protesta posterior, aunque más allá de eso, la verdad es que fue más o menos igual que para el resto. El reformismo absolutista se quedó a medias, algunas entidades locales útiles sobrevivieron, y se hizo lo que se pudo y la elite dejó para cambiar la administración por un tipo más centralizado. Por ejemplo, para que el Principado contribuyera a las arcas reales, el sistema fiscal se sustituyó por un impuesto único, el catastro, que cosa rara en la historia de este país, era perfectamente pagable. No deja de ser irónico que las tintas nacionalistas se carguen contra José Patiño como máxima expresión de tiranía, dado que este ministro, nombrado Presidente de la Junta de Gobierno de Cataluña, era un superfuncionario, un auténtico “Paper Hero” de la administración, especialista en lograr un compromiso entre lo que le pedía su jefe y las necesidades de sus administrados.

        En resumen, Cataluña siguió funcionando en todos los ámbitos, porque unas instituciones no son la única expresión de la identidad de un pueblo, y si bien a corto plazo su casta comercial urbana sufrió un parón en sus aspiraciones (no se pierde una guerra en vano) a medio plazo estaba en plena recuperación económica y disfrutaba de cierta prosperidad bajo el régimen borbónico. Como ven, se parece poquillo a la versión de moda, confeccionada por la burguesía decimonónica nacionalista, que pretendía legitimar sus aspiraciones políticas de entonces en un supuesto pasado hecho a medida.

        ¿Que qué fue de los patriotas del 11 de Septiembre? El que no tenía conexiones en el otro bando o se había distinguido demasiado sin ser de buena posición lo pasó bastante mal, algunos fueron fusilados tras la rendición. Pero en general, los principales actores no se puede decir que sufrieran demasiado; Villarroel huyó a Viena, fue deportado y salió de la cárcel en 1725, viviendo tranquilo hasta 1742. Rafael de Casanovas se las arregló para salir de la ciudad, fue perdonado cuatro días más tarde por Felipe V (que eso sí, le embargó los bienes) y ejerció la abogacía, muriendo en 1747 a los nada menos que 83 años de edad. ¿Qué por qué le hacen ofrendas cada año como si fuera un mártir? A mí qué me pregunta, oiga.

        johndoeipsum

        febrero 18, 2012 at 8:41 pm

  11. ¿Solidaridad o reinos de Taifas?

    Ya se han publicado las balanzas fiscales. Bien; estupendo. Así sabremos cómo viven la solidaridad las comunidades ricas con las más pobres.

    Ahora sería conveniente publicar también las balanzas comerciales; lo que cada comunidad vende y compra al resto del estado. Así conoceremos cómo, comprando sus productos, contribuyen las comunidades menos favorecidas a la prosperidad de las que tienen mayor renta “per cápita”.
    También eso es manifestación de solidaridad; y me parece bien, pues si la solidaridad no la vivieran todas las comunidades y supusiera una redistribución de la riqueza, estaríamos dejando de ser un estado de las autonomías, para volver a los reinos de taifas a través de la autarquía comunitaria.

    ¿O es eso lo que algunos pretenden?

    Carlos Menéndez
    http://www.creditomagazine.es

    creditos

    julio 23, 2008 at 9:12 am

  12. Así es Carlos, las balanzas fiscales no coinciden con las comerciales ni con otras variables sin las que esa herramienta contable (las balanzas fiscales) carece del menor rigor.

    Pero en este país cualquier cosa vale para incorporarla a tu discurso, ya sea éste el victimismo nacionalista de turno, o la exigencia de cada gobierno autonómico, sea del PSOE o del PP. Todos quieren más y lo consideran un motivo para el agravio.

    En fin.

    Saludos y gracias por tu comentario.

    Angel Guirao

    julio 23, 2008 at 12:44 pm

  13. Ya no es solo una cuestión económica ( porque está claro que el ESTADO abusa de los que más recaudan ) sinó una cuestión de identidad , cultura , idioma ,etc. Lo que es más vergonzoso es que en gran parte de españa se manipula la historia y se les cuenta a los niños que españa es única e indivisible…. el resultado es que la gente no puede entender porque hay comunidades que exigen el reconocimiento de su nacionalidad, es decir , en la historia que se cuenta existen muchos vacíos que son reemplazados con otros argumentos. Solo hace falta echar un vistazo fuera de españa…

    que es tan dificil entender'?

    febrero 1, 2012 at 11:20 pm

  14. Pufff, puedes reconcoer naciones, pero es que creo que el futuro está en dejar de entender nación como se está entendiendo ahora, más que un título de ciudadanía.

    Por que sinceramente, por ser español no tienen porque gustarme los toros, ni pro ser catalán la sardana. Estos tintes patriotas que se nos intentan inculcar… malament.

    Las balanzas fiscales son varias y se pueden interpretar de formas varias. no es solo una simple tabla, de hecho, el resumen que se publico en todos los medios en 2008 daba como más explotado a Madrid, pero además por mucha diferencia, lo que hizo que en medios catalanes se publicara más bien escondido, ya que quien los pidió fue un diputado catalán (cuando lo hizo, fue portada).

    Después de examinar las balanzas fiscales, en todos sus aspectos, pues no solo es esa imagen, no se puede ver mucha diferencia entre algunas zonas, peor la conclusión es clara, hay muchas comunidades que pagan más de lo que deben y otras, como país vasco, pagan mucho menos de lo que deberían.

    Me da igual un estado federal que un estado autonómico, es a la práctica lo mismo, si no tienes unos gobernantes que sepan hacer las cosas bien… no cambiará nada.

    Un regalo:

    johndoeipsum

    febrero 18, 2012 at 8:28 pm

  15. Las piedras se van a tener que comer más de cuatro cuando termine, inevitablemente, este latrocinio sistemático.
    Siglos de dinero robado y tirado a la basura, exactamente lo mismo que pasó el oro y la plata de América.

    «Marx escribió que Hegel diría que la historia se repite: “Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa.”»

    ccbaxter

    agosto 7, 2012 at 3:02 am

  16. Los comentarios a esta noticia no son, en su mayoría, más que una nueva muestra de las inútiles luchas cainitas que dividen España. Dejémonos de partidismos, nacionalismos y similares y seamos un poco objetivos.

    Son muchos los artículos escritos por economistas serios de diversos orígenes afirmando que no se puede mantener un régimen sostenido de déficit fiscal por encima del 4-5% ya que supone a largo plazo la catástrofe para las comunidades emisoras (que se suponen las más ricas) y, por consiguiente, para todo el país. Por eso mismo hay países que, incluso a nivel constitucional, han establecido estos límites máximos de déficit fiscal. Aquí llevamos cuarenta años con balanzas fiscales que asfixian a los motores económicos del país sin que las comunidades pobres recuperen el retraso. Esta es la verdad pura, dura y descarnada… quien niegue esto es que aún no se ha enterado de que la Tierra es redonda. Mientras las cosas iban aparentemente bien, pues bueno… pero cuando se han torcido… ¿De verdad le extraña a alguien el punto al que hemos llegado? Estas balanzas son auténticas barbaridades que harán estallar el bluff económico español en mil pedazos… lo de ahora es un juego de niños comparado con lo que puede llegar a pasar si las comunidades ricas quiebran del todo… cosa que no parece tan lejana. No es simplemente mi opinión… en el mismísimo Wall Street Journal, biblia económica mundial, se ha escrito que la transferencia de dinero intercomunidades en España no tiene parangón en todo el mundo civilizado, ni siquiera en la Alemania recién reunificada, ni por cantidad ni por duración y que de seguir así la catástrofe está más que garantizada. Las gallinas de los huevos de oro están agonizando y los sucesivos gobiernos las siguen explotando al máximo y tildando de insolidaria a cualquier voz disidente. No se trata de nacionalismos, de buenos y de malos ni de solidarios e insolidarios. Se trata de un sistema que todo el mundo sabe que es insostenible pero al que nadie quiere ponerle en serio el cascabel. No nos quejemos de la que se nos viene encima, pues nos lo hemos buscado con ahínco.

    A es más rica que B. Sacar dinero de A para que los habitantes de B tengan las mismas prestaciones que los de A me parece solidario. Hacerlo para que en B tengan prestaciones inimaginables en A me parece una injusticia además de una imprudencia temeraria. En España se hace lo segundo desde hace muuuuuuuucho tiempo… y encima se tilda a A de insolidaria. Así nos va.

    kebsik

    agosto 14, 2012 at 5:24 pm


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