El TSJA anula una parte del temario de EPC
Acabo de ver que el TSJA (Tribunal Superior de Justicia de Andalucía) ha dictado una sentencia por la que anula una parte del temario de la asignatura de Educación para la Ciudadanía.
He empezado a leer la sentencia (40 páginas) y me ha parecido que está soberbiamente escrita y fundamentada. De todas formas, yo me resisto a pensar que la asignatura vulnera el principio de neutralidad ideológica de los poderes públicos, que es el ángulo desde el que ahora se pretende tumbar la asignatura.
Por lo que he leído, me da la sensación de que, como dice la Fiscalía, la sentencia realiza una detallada descripción de la libertad ideológica y del derecho de los padres a educar a sus hijos, pero “no aporta ningún argumento que concrete que en este caso se ha producido una vulneración de derechos”.
De todas formas, esta sentencia, además de ser de obligado cumplimiento, tiene una incontestable calidad jurídica. Nada que ver con la que el propio Tribunal dictó en marzo, muy floja y fácilmente atacable desde todos los puntos de vista.
Prometo leerme detenidamente esta importantísima resolución y dar mi opinión al respecto.
Educación para la ciudadanía hubiera sido una buena apuesta si hubiera verdadera voluntad de buscar lo que une a los españoles. Es evidente que no todos pensamos lo mismo sobre la vida, el matrimonio, la sexualidad o la familia. Sin embargo, hay muchas cosas en las que estamos de acuerdo una mayoría muy cualificada de los ciudadanos: por ejemplo, en la necesidad de promover la solidaridad con las personas ancianas, enfermas o necesitadas, de un modo práctico, haciendo visitas a esas personas, con una preparación previa; ¿no podíamos esforzarnos en buscar lo que nos une? En todo caso sería mejor que servirse de la educación para imponer a los hijos aquello en lo que sus padres no creen. Parece que buscar lo que une es más una estrategia en periodo de crisis que algo en lo que crea el ejecutivo.
Un saludo,
Santiago
http://opinionciudadano.blogspot.com/
El tema es que los objetores, por definición, pasan lo diga quien lo diga.