Archivo para Febrero 14th, 2008
Romario, absuelto de la acusación de dopaje
Había que ser muy tonto o muy mal pensado para creer que este tipo, que no necesitaba correr (que le pregunten a Camarasa) para ser el mejor goleador de la historia del fútbol (Pelé jugaba con abuelitas y marcó la mitad de sus goles en la playa) se estaba dopando precisamente ahora, a sus más de cuarenta años y en pleno retiro dorado de su legendaria carrera. Y encima creer que lo hacía con crecepelo.
Pues eso, muy tonto o muy mal pensado. O las dos cosas a la vez.
PSOE y PP llegan a un acuerdo sobre los debates
Zapatero: “Nos conviene la tensión”
Esta especie de confesión off de record hecha a Iñaki Gabilondo al término de la entrevista mantenida el pasado lunes en CUATRO, ha dado pie a algunos medios a interpretar que Zapatero estaba reconociendo secretamente que el Gobierno también ha jugado la carta de la crispación.
Claro que el PSOE, que se ha pasado toda la legislatura arrojándole la dichosa palabra al PP, se defiende alegando que el presidente sólo trataba de manifestar que a su partido le conviene (al igual que sucedió en las pasadas elecciones) una alta participación, y que por eso, matizan desde el PSOE, Rodríguez Zapatero ha hablado de tensión, no de crispación.
Crispación y talante, talante y crispación, han sido sin lugar a dudas las dos palabras de esta legislatura, una legislatura en la que se ha puesto el acento no tanto en las políticas del Gobierno (o en las propuestas de la oposición) como en la manera de hacer, o mejor dicho, de no hacer, política por parte de los dos grandes partidos.
Desde mi punto de vista, es muy evidente que ha sido el PSOE el más interesado en llevar la batalla partidista a la arena de las formas. Fueron los socialistas, de hecho, quienes se sacaron de la manga ese famoso talante (que en puridad no designa nada, porque se pueden cometer los mayores despropósitos con el mejor de los talantes) que tan buenos resultados les dio. Y fueron también los socialistas quienes, cuando vieron que el talante se les agotaba y ya no servía para sostener a un Gobierno improvisado, desorientado, errático, sin proyecto, una especie de barco a la deriva o gigantesca carcasa vacía incapaz de resolver problemas (vivienda, inmigración, proceso de paz, agua…) y con una especial habilidad para crear otros (Estatuto de Cataluña, memoria histórica…), digo que cuando vieron que con el talante ya nos les alcanzaba para sobrevivir, pues no otra cosa ha hecho este Gobierno, los socialistas volvieron a recurrir al rescate de las palabras. Y esta vez encontraron alivio en la, finalmente estrella de esta legislatura, archifamosa, manida, sobada, y ya un poco empachosa, palabra crispación.
No digo, por supuesto, que no haya existido por parte del PP y de algunos medios de la derecha ese recurso a la bronca, la exageración, el pataleo, e incluso el juego sucio y la manipulación. Es verdad. Y precisamente porque es verdad, es decir, porque el PP ha entrado en el juego de las formas que quería el Gobierno, ahora mismo Zapatero, quizá el líder más vacío y mediocre de cuantos yo haya visto, parte con ventaja en las próximas elecciones.
Este Gobierno ha sido muy flojo, sí, pero ha tenido la habilidad de ganar la batalla de las formas. Y las formas, nos guste o no, a veces son más importantes que las ideas. A Zapatero, sin ir más lejos, le pueden servir para ganar nada menos que dos elecciones generales. No es poco rédito o bagaje. El de las formas.
